Recupera tu imagen, refuerza tu autoestima y siente el cambio, también durante el proceso
En un proceso oncológico, cuidar tu imagen no es superficial: es terapéutico. Está demostrado que sentirte bien contigo mismo influye directamente en tu estado emocional y en la respuesta del sistema inmunológico.
Por eso, ofrecemos tratamientos de dermopigmentación personalizados para ayudarte a verte bien, incluso en los momentos más difíciles.
Durante o después de la quimioterapia, es posible reconstruir ópticamente las cejas o la línea de pestañas mediante tatuaje cosmético, siempre con autorización médica. Esto permite suavizar el impacto de la alopecia facial, una de las pérdidas más visibles y emocionalmente más difíciles de sobrellevar, especialmente en pacientes que no usan maquillaje, como muchos hombres.
He colaborado con la Fundación Stanpa en el Hospital Puerta de Hierro, donde pude ver en primera persona cómo un simple gesto como recuperar una ceja cambia la expresión y el ánimo. Porque sí, hay un antes y un después, y merece la pena sentirte tú, incluso en medio del proceso.